sábado, 14 de febrero de 2009

Lavar los platos : ¿limpieza espiritual?

He constatado varias veces que mi estado anímico cambia cuando dejo en el escurridor el último utensillo lavado con deterjente y agua tibia (mi bolsillo perdone...)
A veces creo que tiene que ver con un hábito amadecasista que tanto en el discurso verbal como para-verbal he adquirido a lo largo de años de permanente educación en el tema.
Difícilmente logre concentrarme en una sola cosa a la vez como, por ejemplo, lavar los platos pensando sólo en ello.
Un terapeuta holístico que tuve hace muchísimos años me lo recomendó como ejercicio : “Lavá los platos , concentrate en eso , sentí el agua , la esponja , la textura del jabón , la efímera espuma , el ruido sobre la pileta , la sensación de que toda vos está creada sólo para lavar los platos en ese momento”.

Pero si sé que me hace sentir mucho mejor, tener la vajilla limpia a dejarla sucia.
Hoy traté de concentrarme.
Me sentía cada vez mejor, mientras sacaba el borde grisblancuzco de la cocción de los huevos duros y el arroz.
Cuando pacientemente pasé la esponja enjabonada a cada cubierto y luego de enjuagarlos ví el brillo del acero inoxidable, sentí cierta plenitud.
Y cuando logré sacar todos y cada uno de los granitos de arroz que hacía un día estaban trabando la salida del agua en la pileta, me sentí pura.
Confieso que he logrado cierto grado de felicidad cuando los vasos quedan casi transparentes, sólo cubiertos de algunas gotitas que, lentamente descienden hasta quedar implecables en algunas ocasiones.
Porque ¡qué vergüenza se pasa cuando algún invitado investiga disimuladamente la transparencia del vaso que le toca en suerte!
Quizás en la limpieza cotidiana de los elementos que nos ayudan a cocinar y a alimentarnos, esté la clave.
A veces creo que en es acto pretendemos lavar nuestras miserias, suciedades que tienen que ver con lo más elemental y permanente de nuestra vida: el alimento.


Los restos orgánicos de lo que llevamos a la boca y nos hace caminar, deleitarnos, transpirar y oler de cierta manera, disfrutar de los sentidos, provocarnos una diarrea o una alergia , evocarnos un paisaje y un estado anímico , se van diluyendo mientras va desapareciendo la espuma.
¿Será que ver esos pedacitos de lo que alguna vez no tan remota nos alimentó y nutrió , saldos de comida y bebida, se nos presenta como una basura la cual tenemos que limpiar para dejar todo prolijo ,perfumado , estable...inorgánico?
Platos, cerámica, loza, acero inoxidable, plástico, teflon, polyfom, deterjente.
Todo perfectamente ordenado en su sitio, con su textura, su aroma y su inerte presencia sin la materia que alguna vez nos nutrió para pasar a otros estados físicos y emocionales de acuerdo a las comidas , bebidas , condimentos , compañías y cocción de la que fueron acompañados.

domingo, 28 de septiembre de 2008

viernes, 26 de septiembre de 2008

Cuando queres que tus hijos coman sano...

... Te preocupas por orientarte con la pediatra , la nutricionista , las revistas y artículos sobre la nutrición infantil.
Los controlas periódicamente en en consultorio de la pediatra que ya es como una tía.
Les mandás una dieta balanceada a la escuela porque ya te pusieron al tanto de los desastres de la "fast-food" en niños y adolescentes.
Es hora de que ellos no tengan una alimentación que nosotras podriamos haber evitado pero por ignorancia , no pudimos hacer nada y terminamos con algún que otro trastorno alimentario.
En la vianda , les pones harinas , proteínas , frutas , plata para la merienda no cariogénica 1, merienda no cariogénica 2 y por supuesto que nunca ,nunca les mandarás más que agua o agua-levemente-gasificada-con-jugo-de-frutas-levemente-azucaradas que son las que aportan el azúcar en forma de fructosa
Si no es ensalada de frutas es fruta de la estación y si es fruta de la estación : una trata de cambiar de fruta para no aburrir a los niños
Y la fruta va y viene ...
Cuando viene trato de enmascararla y les hago ensalada de frutas con casi nada de azúcar porque tienen que cuidarse y evitar las caries y la obesidad y la hiperinsulinemia y el sedentarismo y la neurosis infantil y la bulimia y la anorexia , además de saber que con el precio de las frutas de estación sería impensable no reciclarlas.
Y la fruta va y vuelve a venir : la ensalada frutal tampoco les gustó ...
Entonces yo , que soy tan ahorrativa y no me gusta tirar comida , trato de reciclar la ensalada de fruta de manera tal que no parezca ni fruta ni ensalada .
Entonces , apelando a mi creatividad , mi inteligencia y mi sentido del ahorro invento una nueva forma de comer la
ensalada de frutas : la mermelada multifrutal casera.
ES riquisima , tiene menos azúcar que la comprada y una sabe lo que tiene porque una misma la preparó
Eso sí : a los niños no pude hacerles comer más que un panqueque de manzanas con caramelo ,que yo obviamente no comeré ya que en-gor-da.
Pero la fruta , la misma fruta, ya no va más .
Comienzo la semana colocando una dulce Elendale en las viandas...